viernes, 13 de junio de 2008

El primer escritor mundonovista chileno



Fracico Contreras Junto Andreé Alphonse.
Francisco Contreras Valenzuela nació en Quirihue, en el seno de una familia de acaudalados terratenientes. Muy joven partió a Santiago enviado por su padre para estudiar en el Instituto Nacional. Finalizada su enseñanza media se abocó por entero a las artes, optando por seguir la carrera de escritor. Su primer trabajo como crítico literario y creador fue la fundación de la revista Lilas y Campánulas en 1897. Posteriormente, a la edad de 21 años publicó su primer libro, Esmaltines, poemario en el cual se apreció el fuerte influjo de los postulados del Modernismo de Rubén Darío. Los años siguientes fueron para él de ardua investigación literaria, la que orientó preferentemente al estudio de los poetas modernistas que influyeron en Darío. Dicha lectura indujo un cambio en su concepción del arte, por lo que su obra posterior adquirió un tono radicalmente distinto. En esa época, Contreras intuyó un nuevo movimiento artístico que se gestaba en Latinoamérica, el que bautizó con el nombre de Mundonovismo. Los manifiestos de este nuevo arte los difundió en las distintas publicaciones de la época, entre ellas, la Revista de Santiago, fundada por él mismo en 1899. Posteriormente, hizo visible sus postulados, en su segundo libro Raúl, poema narrativo de 1902, en el cual incluyó su célebre “Preliminar sobre el arte nuevo”. En 1905 dejó Chile para radicarse en París. Allí, aprendió perfectamente a hablar y a escribir el francés, lo que le permitió colaborar en diarios y revistas y asimismo publicar varios libros en dicho idioma. Sin duda, su mayor mérito fue su trabajo en el diario Mercure de France, donde estuvo a cargo de la sección crítica “Revue de Quinzaine”, de literatura iberoamericana. Los años en París fueron bastante productivos en publicaciones. Entre 1906 y 1909 escribió Toisón, Romances de hoy (1907), y Los modernos (1909). Paralelamente, siguió colaborando en revistas y diarios chilenos, tales como Zig-Zag, Pacífico Magazine y El Mercurio. En París, por otra parte, contrajo matrimonio con Andrée de Alphonsé, francesa que lo apoyó y estuvo con él hasta su muerte. Regresó a Chile en 1910 y a pesar de ser reconocido por sus compatriotas como un autor culto y minucioso, fue recibido fríamente, por lo que decidió volver a Europa y asentarse definitivamente en París. Antes de partir publicó Luna de la Patria y otros poemas, libro en el que se descubre la nostalgia por su país. De vuelta en París escribió El pueblo maravilloso, obra que dio comienzo a un ciclo inconcluso de novelas que interpretaron la vida de esos años en Chile, cruzando las temáticas de la aldea, el campo y la ciudad. Francisco Contreras murió en 1933 de tuberculosis en París dejando una considerable obra inédita. Su último deseo fue el ser sepultado en su Quirihue natal el que se cumplió el pasado Lunes 05 de marzo de 2008.La Repatriación.Hoy, después de 75 años de su deceso, y en un esfuerzo mancomunado entre la Alcaldía de Riberac, Francia, a través de su alcalde adjunto Nicolás Platón, la I. Municipalidad de Quirihue, con el apoyo de su alcalde Don Raúl Andrade Vera, el del Ministerio de Relaciones Exteriores a través de su Embajada de Chile en Francia, a través de su agregado cultural, Don Jaime Chomalí y de particulares quienes han conocido la hermosa historia de amor y dolor de Francisco y Andrée y los esfuerzos de ésta última por reivindicar a su marido y concretar el deseo de repatriar sus restos, estamos dando cumplimiento a ésta última voluntad de éste importante hombre de letras, admirado por Gabriela Mistral y Rubén Dario, entre tantos.El día 27 de febrero de 2007, arribaron a Chile los restos de Contreras, junto al Alcalde Adjunto de Riberac, el señor Nicolás Platón y su esposa, permaneciendo en Santiago hasta el día 2 de marzo, para trasladarse a Quirihue, donde nuestro Municipio y la Primera Autoridad Comunal, prepararon la Ceremonia de Rigor de Homenaje a éste importante personaje de nuestra cultura nacional y procederán a su sepelio, cumpliendo así el anhelo de Francisco Contreras Valenzuela, de descansar para siempre en la tierra que lo vio nacer. En la Sepultura familiar de la familia Contreras Alarcón en el Cementerio Parroquial de la Comuna de Quirihue.En su permanencia en Santiago, el señor Platón visito la zona de El Turco, Quinta Región, lugar donde vivió sus últimos años Andrée Alphonse, y se entrevisto con los lugareños que la acompañaron y asistieron al final de su días.
“Amo a la patria que adversa,
me desconoce o me olvida;
para ella daré mi fuerza,
por ella daré la vida
Amo la tierra hosca y rancia
de breñales y de espinos:
en ella mi clara infancia
soñó sus sueños divinos.
Amo la montaña eterna,
que hacia los cielos se exalta;
a su sombra mi alma tierna
aprendió a ser firme y alta.
Amo el cielo de fulgenciano
vista sobre las cimas;
en su azul mi adolescencia
tiñó mis primeras rimas”.

Francisco Contreras, “Luna de la Patria”, 1911.

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